Los días transcurren. Parece no pasar nada. Parece que lo que haces no tiene resonancia en tu entorno. Parece que no estás aportando. Y cada día te levantas queriendo aportar algo. No nuevo, sino singular tuyo. Queriendo dejar una pequeña huella, en un desierto, pero tu huella.
Y no recibes respuesta. Y crees que tu voz, que tu intención no llega.
Y sin embargo, llega el día que alguien semi desconocido te llama y te dice: "te llamo porque alguien que tenemos en común, me ha hablado muy bien de ti"
Ese dia, te vas satisfecho, pues la huella que dejaste en ese inmenso desierto, ha servido para que alguien la vea y te siga.
con lo que al día siguiente te dices: "voy a seguir pisando, más fuerte todavía, para que más gente siga mi huella"
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con educación, plis